La dosis dependerá de la edad del paciente, así como de la severidad de los síntomas. Un niño menor de 2 años puede requerir hasta 2000 ml o más; un adulto puede requerir hasta 3000 ml. Por tanto, es importante contar además con la valoración médica para establecer la intensidad de la deshidratación y plantear las dosis requeridas. El niño debe recibir Oralyte tempranamente para evitar una deshidratación severa.